Ultimamente he estado pensando acerca de un tema que quizá resulte un poco polémico para algunos, pero que considero primordial tocar en algún momento, al considerar que es algo del siglo XV, o anterior, mentalidad cavernícola, retrógrada, incluso retrasada, me refiero a la homofóbia.
El otro día, sin mucho que hacer en mi oficina, decidí leer diversos artículos en internet, de pronto, me topé con uno que decía que la comunidad homosexual de los Estados Unidos exigía al presidente Obama que cumpliera con sus promesas de campaña con respecto a los derechos de las personas homosexuales. A casi un año de gobierno, Obama no ha hecho nada, y no importante no es que Obama no haya hecho nada, es más, de cualquier otro presidente se entendería, pero, ¿de Obama? ¿Que acaso Obama no es el primer presidente de los Estados Unidos que pertenece a una minoría? ¿Que las personas de color no han sido discriminadas y consideradas inferiores, sucias, incluso ofensivas por la población de los Estados Unidos?
Entonces, ¿cómo es posible que un Presidente que proviene de una minoría, al igual que los homosexuales, que ha sido discriminada por su simple color de piel?
Señor Barack Obama, usted pertenece a una minoría, al igual que yo, al igual que mucha gente que votó por usted. Usted conoce lo que es ser discriminado, y por eso, debería hacer algo.
El tema de la homofobia no es exclusivo de los Estados Unidos, de hecho, es en este país donde a finales de los años 70`s empezó el movimiento en pro de los derechos de los homosexuales, pero este se ha extendido a diversos países del mundo. Es increíble saber que en países como Canadá, España u Holanda, el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal, la adopción es posible e incluso la relación homosexual es bien vista y aceptada, mientras que en países miserables y tercermundistas como la mayor parte de África y Medio Oriente e incluso Asia, la homosexualidad está penada por ley, pena de muerte o amputación de miembros. Contrastan, ¿no? Cabe darse cuenta que los países amigables con los homosexuales, son países de primer mundo, industrializados y siempre al frente de los tops económicos mundiales, mientras que aquellos países que discriminan, están al fondo de las listas, viven en la miseria y no se pronostica que mejoren su calidad de vida, ¿tendrá que ver con la cultura y apertura hacia las diferentes maneras de vivir?
Las personas homosexuales representan un mercado impresionante para la mayoría de los productos, pues siguen el famoso DINKS, (double income, no kid´s), es decir, las parejas homosexuales tienen el doble de dinero para gastar en ellos mismos, no necesitan mantener a nadie. Las empresas deberían promover el respeto aunque sea por negocio, ¿que no?
Además de todo, las personas homosexuales no dejan de ser PERSONAS, con el mismo derecho a amar, a divertirse, a salir, son personas iguales a todos, con preferencias en la cama quizá distintas, pero, para concluir, dejo una pregunta abierta...¿nos enamoramos de personas o de lo que hay en sus entrepiernas?
La respuesta de un servidor es más que obvia, por eso amo a las personas...
24 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)